Su estética lo deja todo claro desde un primer vistazo. La Five Hundred no es una moto más. De origen también oriental, la Mash Five Hundred aporta ese toque retro y vintage que tanto gustan muchos riders hoy día, sean hipsters o no. De rueda a rueda está fabricada con los cánones estéticos de otra época. Partiendo del bastidor en cuna de tubo delgado, hasta el basculante trasero de doble brazo y doble amortiguador.
Origen: Mash Five Hundred, la media cilindrada vintage de la firma francesa – Motor y Racing



Algunas veces he debatido con amigos y colegas como ha sido y como debiera ser la educación en España. Todos y todas sabemos y coincidimos que no es precisamente el sistema educativo español algo de lo que podamos estar orgullosos los españoles. Los recortes han dado un golpe al sistema que lo ha dejado aún más herido de lo que ya estaba y nadie en la comunidad educativa cree en alguna solución dado el ambiente de crispación política que vivimos y que hemos vivido siempre, y del que la Educación ha sido y es una de las principales victimas.
Una buena educación es lo que queremos. ¿Pedimos demasiado? Pues a la vista de lo que hay parece que si.
Finlandia en los sesenta tenía dos sistemas educativos después de la primaria. Se abrían dos caminos al terminar los estudios primarios, uno para los listos y otro para los «tontos». En 1968 comenzaron las reformas y el sistema único nacional. No todo funcionó bien al principio, más bien había descontento pero en los 80 se dieron cuenta que apostar por mandar a sus alumnos a carreras más técnicas o de humanidades en función de su supuesta inteligencia era un error. Había una educación muy conservadora, tanto que incluso a los inspectores les asustaba ir a los colegios porque se les trataba mal y con desprecio.
En Finlandia no hay exámenes de alto nivel excepto una selectividad. Se vuelcan en los colegios públicos y apenas hay privados porque hay muchas restricciones para ellos. Los colegios tienen presupuestos más bien modestos y se basan en sus propios currículums y van todos a una, profesores y alumnos en base a las tecnologías, a la consecución de sus objetivos de centro. Ningún niño se deja que quede atrás.